martes, 22 de noviembre de 2016

Todo bien!

A principios de Noviembre pase mi primera revisión, y todo perfecto. No hay nada que me haga mas feliz que saber que no hay rastro de este maldito bicho.


¿Queréis saber en que consistió la primera revisión?
Pues en una citología que me hicieron en agosto y en una analítica. Todo bien, no hay anemia, no hay virus de papiloma, ni lesión, no hay nada malo... Ya puedo decir que estoy 100% curada, aunque creo que jamás vuelves a ser la misma de antes.


Un par de semanas antes, me lleve un gran susto. Manteniendo relaciones sexuales con mi pareja empecé a sangrar. Así que acabe en urgencias. Otra citología, ecografía, y varios ojos mirando mi entrepierna. Aunque estoy tan acostumbrada a eso que raro se me hace visitar a los médicos y que no quieran echar un ojo. Una se acostumbra a todo, aunque no puedo evitar ponerme tensa en esas situaciones.

Volviendo a mi gran susto, me dan visita para ver al primer doctor que me visito. Y resulta que habían perdido mi citología, así que me hizo otra. Todo bien, el sangrado es debido a la atrofia vaginal (cada vez que escucho esto pienso que tengo un chichi de vieja) y debido a la cicatriz del fondo de mi vagina.


Así que todo lo resumo en que todo va bien. A pesar de que te quedan secuelas tanto psíquicas como físicas como pueden ser las cicatrices en mi vientre, o los puntos que me tatuaron para delimitar la zona donde radiar, la menopausia (que es lo peor de todo), la falta de memoria y falta de concentración (mas conocido como cerebro de la quimio), y alguna cosilla mas.


Mi psicóloga también dice que estoy bien, y por eso ayer me dio el alta ya. Dice que estoy lista y preparada para llevar una vida "normal" (aunque eso ya lo sabia), que tengo muchos sueños y muchas metas, y que esta segura que los cumpliré.


He tenido dos psicólogas maravillosas. Alejandra, estuvo conmigo al principio de la enfermedad. Si me lees te deseo lo mejor con tu bebe y tu nueva vida. Y Marina (no estoy segura si se llama así), que mala paciente he sido que no logro recordar su nombre, aunque ella una gran profesional. Ha estado conmigo durante mi tratamiento, y juntas hemos reído mucho aunque también he llorado en su consulta. Son psicólogas especializadas en el cáncer. Y trabajan para la asociación Aecc. Yo recomiendo totalmente no pasar esta enfermedad solo o sola, con este tipo de ayuda es mucho más fácil.


Ayer puse punto y final otro capitulo de mi vida, cerré un ciclo y por una parte me da pena. Aunque por otra parte me hace feliz. Eso quiere decir que el cáncer como enfermedad esta lejos ya, ahora solo queda el cáncer como vivencia, como una historia que contar ya sin lágrimas.





¡Todo va bien, y así es como debe seguir! 

viernes, 4 de noviembre de 2016

Cancer de color Groc Terros

Ayer, 3 de noviembre de 2016, pase con éxito mi primera revisión. Y quiero aprovechar para hablaros de una gran colla, Els Bordegassos de Vilanova. Para los que no lo sabéis, ellos son una colla castellera; para mi, la mejor colla. Bueno mas que una colla, es una gran familia.


Hace unos dos años que tengo el honor de pertenecer a esta colla. Los conocí gracias a mi pareja y desde entonces quiero pasar muchos años junto a ellos. Nos acogieron a mi y a mi hija, nos han echo sentir como uno mas de la familia, me han enseñado este mundo casteller y ahora disfruto muchísimo en las plazas.


El motivo de este post es poder daros las gracias, y no se me ocurría de otra manera. Gracias a todos, por vuestra preocupación. Por preguntarle a Juank como estaba, y a mi cuando me veías. Gracias por escucharme, por haber podido compartir con muchos de vosotros mi experiencia y mi historia. Gracias por hacer que durante muchas horas se me olvidara que peleaba contra el cáncer, porque cada vez que iba a plaza mi mundo se paraba y dejaban de existir los hospitales, la quimio y todo lo demás. Gracias porque cuando yo no he podido ir, habéis cuidado de mi pequeña Maria.

Gracias Miquel por dedicarme unas palabras despues de un ensayo, yo no pude asistir pero me lo contaron. Y no he podido darte las gracias antes porque seguro que se me escaparía alguna lágrima.
Gracias Maite por esas fotos de una matinadas donde veo que con cáncer también se vive, no igual, pero se vive.
Gracias Mari Carmen porque tú has sido la primera siempre en preguntarme como me salían las pruebas, en preocuparte, y en darme ánimos.

Y, sobre todo, gracias Juank porque compartir tu pasión conmigo. Porque sin ti jamas hubiera conocido este mundo.


Gracias Bordegassos por darle a mi lucha un color; el color Groc Terrós. 


Orgull Bordegàs

sábado, 17 de septiembre de 2016

Vuelta a la rutina

Feliz 💪
El 15 de septiembre volví a trabajar. Volví a la rutina, a la vida normal.

Lejos a quedado aquel 10 de febrero que coji la baja echa un manojo de nervios, igual de lejos que aquellos meses de tratamiento tan duros. Pero todo eso ya ha pasado, y si algo aprendí del cáncer es el vivir el día a día. Si me encuentro bien y soy feliz un día aprovechado. Del mañana me preocupare cuando llegue y como mucho 10 minutos al dia, y como el ayer no se puede cambiar, para que pensar en ello.

7 meses y 4 días he estado de baja. Y me está costando un poco volver a madrugar y ponerme al día en la oficina, pero nada que no solucione en un par de días más.
Estoy muy contenta con la vuelta a la normalidad, me siento tan útil y tan realizada. Hacia tiempo que no me sentía tan bien.

Ahora sólo me queda volver a ponerme en forma física. Volver a coger fuerza y resistencia, y a perder esos quilitos de más.




jueves, 8 de septiembre de 2016

SUPERHÉROES

Un día me dijeron que era una superheroina por haber superado el cáncer. Y pensando en ello, no soy una heroína. Quizás una guerrera o una luchadora, porque todo lo que he hecho lo haría cualquiera en mi lugar.

Pero en este mundo si existen los héroes. No llevan capa sino bata blanca y no tienen superpoderes pero estan hechos de otra pasta. Para mi los médicos, enfermeras, cirujanos, etc. son unos héroes. Y yo he tenido a muchos pendientes de mi. Me han conocido, acompañado, explicado y han tendido mucha paciencia. Me han secado las lágrimas y han entendido mis nervios, me han consolado, me han ayudado y sobretodo me han tratado con tanta dulzura y humanidad.


Durante todo mi tratamiento he conocido a muchos profesionales y no tengo queja de casi ninguno. Y digo casi, porque en una prueba para marcar los ganglios, hubieron dos doctores que querían ver los resultados, se acercaron a la enfermera que estaba a mi lado y le dijeron "cuando acabe la del cervix, me avisas". Para ellos tan solo era un cáncer, no era una paciente ni una persona. Pero bueno, eso fue un caso aislado. Por suerte el resto fueron geniales. Desde el primer doctor que me atendió hasta las oncologas, para todos he sido una persona. Y mientras luchas contra este terrible bicho, que te traten como una persona es muy importante.

Y jamas podré agradecerles TODO lo que han hecho por mi. Y sé que para ellos solo seré una enferma más, pero para mi han sido unos héroes que me han dado las armas para acabar con el cáncer.

Y si algún dia me leeis GRACIAS cirujanos, enfermeras, oncólogas, radioterapeutas, enfermeras de la radio y a las de la quimio, gracias por salvarme la vida.

Y puesta a dar las gracias, también se las tengo que dar a mis pilares que no.han dejado que mi vida se hundiera. Gracias mi niño, mi amor por estar conmigo en todo momento, a mis padres y mi hermana, a mi.familia en general. A mis amigas Sara y Laia, a Dani. Y a mi hija, porque ella a sido mi motivo de lucha. Os quiero, ya lo sabeis.
Y agradecer también a Bordegassos por su ánimos, por preocuparse por mi. Por tratarme como una mas y sobretodo por haber hecho que me olvidara de mi.enfermedad.

domingo, 14 de agosto de 2016

Mi operación, 18/2/2016

Hola de nuevo, hoy es el día que voy hablaros sobre mi operación. Ya estoy preparada, no sabría deciros porque pero lo siento así.
Os preguntareis porque me cuesta tanto escribir sobre ello y después de mucho pensarlo he llegado a la conclusión que es porque en la operación fue cuando perdí la fertilidad.

Os recuerdo que me diagnosticaron cáncer el 18 de diciembre. Bueno pues durante esos dos meses fui un manojo de nervios. Muchos conceptos por aprender, los sentimientos a flor de piel y una gran impotencia por saber que tenía cáncer y, de momento, no podía hacer nada contra él.
Y el 18 de febrero fue el día taaaaan esperado. Os recuerdo que me hicieron una histerectomía radical por laparoscopia y con trasplante de ovarios. Es decir, me vaciaron entera y conservaron los ovarios para que pudiera seguir hormonando.

La noche anterior organice una cenita en casa con mis amigos (Laia, Sara y Dani) y mi pareja (Juank). Al menos tuve unas horas de desconexión. Y para dormir me tomé un “diazepan” que me dio el cirujano, así que dormí toda la noche. A las 7:30 de la mañana tenía que ingresar en el Hospital. Primero me hicieron unas preguntas, me pesaron, análisis de sangre y (lo que más me sorprendió) me hicieron duchar con un jabón desinfectante de color rojo.  La verdad, que no se sí que aún me duraban los efectos el “diazepan”, estuve muy tranquila. Riendo y haciendo bromas. No os negaré que me daba mucho miedo entrar a quirófano, pero no había otra opción.
Sobre las 8:30 bajaba a quirófano, bueno a una sala donde había más gente a la que iban a operar. Íbamos todos en camilla, con nuestra bata verde y sin ropa interior y un gorro verde. Recuerdo aquella sala bastante antigua y un montón de enfermeros y médicos. Al poco llegó mi anestesista y mis cirujanos. Y después de unas pocas preguntas me llevaron a quirófano. Recuerdo ese momento por el pasillo yo en camilla y un montón de personas a mi alrededor, como si una procesión de tratara. En quirófano un montón de máquinas, algunas parecían sacadas de películas futuristas.  Y de repente todo el mundo empezó a hacer cosas y hablaban entre ellos. No era capaz de entender que decían y, por los nervios, me puse a llorar. Que sensación más mala, me sentí tan indefensa. Hasta que una enfermera me secó las lágrimas y me dijo que no me preocupara. Me empezó a explicar que me iban a dormir y que no me preocupara, que todos los cables que me ponían eran para controlarme. Así que me arranco la bata, me puso una manta por encima y en los pies un tubo de aire caliente. Me cogieron una vía, me administraron anestesia y lo último que recuerdo fue que aquella enfermera me preguntó que donde me gustaría irme; y yo le conteste “muy lejos de aquí con mi hija”. Y  me dormí.
Lo primero que me hicieron fue extraerme 5 ganglios linfáticos y analizarlos. Si alguno hubiera estado afectado por la enfermedad no me podrían haber operado. Por suerte, todos estaban bien.
Las horas me pasaron volando y no sé a qué hora desperté. Empecé a preguntar por mi hija hasta que me explicaron que estaba en el hospital. Y seguí durmiendo. Recuerdo que tenía frio y los labios secos. Un enfermero me ponía una gasa mojada en los labios, y aire caliente por los pies. No sé cuánto rato estuve ahí.

Cuando me subieron a mi habitación vi que en el pasillo estaba toda mi familia esperando. Se despidieron de mí y me dejaron descansar.
Pase unas 24 horas ingresada. He de decir que los dolores son horribles. Los primeros días lloraba al hacer de vientre o al reír. Apenas podía caminar y me tenían que pinchar en la pierna para la circulación de la sangre. Eso fue lo peor.

En unos 10 días empecé a hacer una vida más normal, aunque si me esforzaba mucho luego tenía unos grandes dolores.  

A los 20 días tenía la primera revisión y todo estaba cicatrizando a la normalidad. El Cirujano me comentó que tendría que hacer unas sesiones de radio y quimio. La radio ya sabía que era posible, pero pensaba que de la quimio me había librado. La verdad que fue un jarro de agua fría.

Pero bueno, ahora ya lo he acabado todo mi tratamiento. Y aunque tengo anemia y algunas limitaciones, llevo una vida bastante normal. Lo único que queda ahora son revisiones. Y rezar para pasar las ITVS bien, que eso dirá que acabe con mi cáncer.

viernes, 15 de julio de 2016

Carta a mi voz interior



"Querida amiga que no dejas de recordarme que no puedo ser madre, ¡basta ya! Te escribo para pedirte que te vayas, que me dejes en paz. No eres buena compañía y no quiero atormentarme más. No quiero seguir oyendo que no puedo ser madre, ¡ya lo sé! Lo sé, y  voy hacer todo lo posible para aceptarlo.  El cáncer se llevó mi fertilidad, si se la llevo, y se llevó mis posibilidades de volver a ser madre. EL cáncer, por un tiempo, fue el protagonista de mis días, preocupaciones y de mis lágrimas. Pero ya se acabó, ya acabó todo mi tratamiento. Y ahora que puedo volver a la normalidad, tú no me dejas en paz.

Pues te diré una cosa querida amiga toca cojones, a partir de ahora no te escucharé. Hare oídos sordos a tus palabras. Las cambiaré por otras más alegres. No puedo ser madre, lo sé y mi abdomen me lo recuerda cada día, pero también me recuerda que he tenido que luchar por vivir, y lo he conseguido. Que golpee al cáncer con todas mis fuerzas y acabe con él. La victoria fue mía y ahora sé que puedo con todas las pruebas que me ponga la vida.

Te llevaste mi plan de futuro y por un tiempo he estado perdida, no encontraba mi sitio. Y me  dado cuenta que si me queda algo después del cáncer. ¿Sabes que es?  ¡LA VIDA! Me queda vivir, y eso lo es todo. Así que cada vez que quieras joderme diciéndome que no puedo ser madre te gritaré que puedo bailar, puedo reír, puedo llorar, correr, saltar, ver crecer a mi hija, disfrutar de mi familia y amigos, puedo notar el viento en mi pelo… ¡puedo vivir! Y vivir es mucho mejor que poder ser madre. Y te lo gritaré hasta quedarme sin voz, te gritaré hasta que tu voz insignificante desaparezca, hasta que te hayas ido muy muy lejos y ya no te recuerde. Y si con mis gritos no basta, te aseguro que toda la gente que me quiere gritará junto a mí. Gritaremos hasta que mi sonrisa y mi risa no te dejen lugar, gritaré y gritaré todo lo que haga falta para alejarte de mí. Y sé que un día desaparecerás, que no volveré a oír como intentas hacerme sentir mal, y eso significará que lo habré aceptado. Eso significara que este capítulo de mi vida habrá acabado y estaré preparada para escribir uno nuevo.

Así que vocecilla de mi interior que no dejas de molestar vete ya. Esta será la última vez que te preste atención, a partir de hoy ya no tienes permiso para hablar. Esto es un hasta siempre, que ahora voy a vivir."

Y esta es la carta que le he escrito a mi voz interior que cuando menos lo espero aparece para recordarme mi perdida.  Escrita por petición de mi psicologa para que acabe de sacar todas mis emociones retenidas.
Y, aunque son unas palabras muy personales para mi, las comparteo con vosotros porque el tratamiento psicologico tambien es parte del cáncer y, seguramente, la parte que mas cueste superar.
 

domingo, 10 de julio de 2016

Braquiterapia

Hace mucho que no escribía, y no porque no quiera sino porque  cada vez me cuesta más. Hace más de un mes acabe todo mi tratamiento y ahora me estoy recuperando. Y ahora es cuando parece que me pase factura, las emociones de todos esos meses me invaden y aquí vuelvo a viajar yo en una montaña rusa. Que si contenta, que si triste, que si llorar... ya ni yo misma me aguanto. La enfermera me dijo que podría ser porque mis ovarios se quemaran con la radioterapia y tenga la menopausia, pero hasta que no me hagan una analítica para comprobarlo no lo sabré.

A principios de mayo acabe la quimio y la radio, que alivio. También pase por braquiterapia. Esto es como la radio, pero internamente. Iba con mucho miedo y nervios a este tratamiento, pero es totalmente indoloro. Este tratamiento fue en tres sesiones. La primera entre a quirófano, me sedaron un poco para que no sintiera nada y me hicieron una exploración completa y me introdujeron un cilindro. Si un cilindro, que es similar a un consolador. Y a través de ese cilindro me dieron la radio. Y las otras dos veces que tuve que ir pues solo me introdujeron el cilindro y el tratamiento y ya está.
Y ahí termino mi pesadilla, ahora solo quedan revisiones y controles. Y ahora estoy intentando a la normalidad, con algunos efectos aun. Como las diarreas o el estreñimiento, el cansancio (ya que ahora tengo un poco de anemia), la posible menopausia, bebo muchísima agua (la enfermera dice que es normal) y como consecuencia, meo muchísimo.

Como he dicho antes, hacía mucho que no escribía y venia dispuesta a hablaros sobre mi operación, pero me cuesta tocar este tema. Y al entrar al blog he visto un comentario de una chica que está pasando por algo similar a lo mío. Y me alegro de poder ayudarla con mi experiencia, por ello escribí este blog.

Bueno, ahora me voy a vivir la vida. Y no tardare en volver a contaros como voy.