jueves, 8 de septiembre de 2016

SUPERHÉROES

Un día me dijeron que era una superheroina por haber superado el cáncer. Y pensando en ello, no soy una heroína. Quizás una guerrera o una luchadora, porque todo lo que he hecho lo haría cualquiera en mi lugar.

Pero en este mundo si existen los héroes. No llevan capa sino bata blanca y no tienen superpoderes pero estan hechos de otra pasta. Para mi los médicos, enfermeras, cirujanos, etc. son unos héroes. Y yo he tenido a muchos pendientes de mi. Me han conocido, acompañado, explicado y han tendido mucha paciencia. Me han secado las lágrimas y han entendido mis nervios, me han consolado, me han ayudado y sobretodo me han tratado con tanta dulzura y humanidad.


Durante todo mi tratamiento he conocido a muchos profesionales y no tengo queja de casi ninguno. Y digo casi, porque en una prueba para marcar los ganglios, hubieron dos doctores que querían ver los resultados, se acercaron a la enfermera que estaba a mi lado y le dijeron "cuando acabe la del cervix, me avisas". Para ellos tan solo era un cáncer, no era una paciente ni una persona. Pero bueno, eso fue un caso aislado. Por suerte el resto fueron geniales. Desde el primer doctor que me atendió hasta las oncologas, para todos he sido una persona. Y mientras luchas contra este terrible bicho, que te traten como una persona es muy importante.

Y jamas podré agradecerles TODO lo que han hecho por mi. Y sé que para ellos solo seré una enferma más, pero para mi han sido unos héroes que me han dado las armas para acabar con el cáncer.

Y si algún dia me leeis GRACIAS cirujanos, enfermeras, oncólogas, radioterapeutas, enfermeras de la radio y a las de la quimio, gracias por salvarme la vida.

Y puesta a dar las gracias, también se las tengo que dar a mis pilares que no.han dejado que mi vida se hundiera. Gracias mi niño, mi amor por estar conmigo en todo momento, a mis padres y mi hermana, a mi.familia en general. A mis amigas Sara y Laia, a Dani. Y a mi hija, porque ella a sido mi motivo de lucha. Os quiero, ya lo sabeis.
Y agradecer también a Bordegassos por su ánimos, por preocuparse por mi. Por tratarme como una mas y sobretodo por haber hecho que me olvidara de mi.enfermedad.

domingo, 14 de agosto de 2016

Mi operación, 18/2/2016

Hola de nuevo, hoy es el día que voy hablaros sobre mi operación. Ya estoy preparada, no sabría deciros porque pero lo siento así.
Os preguntareis porque me cuesta tanto escribir sobre ello y después de mucho pensarlo he llegado a la conclusión que es porque en la operación fue cuando perdí la fertilidad.

Os recuerdo que me diagnosticaron cáncer el 18 de diciembre. Bueno pues durante esos dos meses fui un manojo de nervios. Muchos conceptos por aprender, los sentimientos a flor de piel y una gran impotencia por saber que tenía cáncer y, de momento, no podía hacer nada contra él.
Y el 18 de febrero fue el día taaaaan esperado. Os recuerdo que me hicieron una histerectomía radical por laparoscopia y con trasplante de ovarios. Es decir, me vaciaron entera y conservaron los ovarios para que pudiera seguir hormonando.

La noche anterior organice una cenita en casa con mis amigos (Laia, Sara y Dani) y mi pareja (Juank). Al menos tuve unas horas de desconexión. Y para dormir me tomé un “diazepan” que me dio el cirujano, así que dormí toda la noche. A las 7:30 de la mañana tenía que ingresar en el Hospital. Primero me hicieron unas preguntas, me pesaron, análisis de sangre y (lo que más me sorprendió) me hicieron duchar con un jabón desinfectante de color rojo.  La verdad, que no se sí que aún me duraban los efectos el “diazepan”, estuve muy tranquila. Riendo y haciendo bromas. No os negaré que me daba mucho miedo entrar a quirófano, pero no había otra opción.
Sobre las 8:30 bajaba a quirófano, bueno a una sala donde había más gente a la que iban a operar. Íbamos todos en camilla, con nuestra bata verde y sin ropa interior y un gorro verde. Recuerdo aquella sala bastante antigua y un montón de enfermeros y médicos. Al poco llegó mi anestesista y mis cirujanos. Y después de unas pocas preguntas me llevaron a quirófano. Recuerdo ese momento por el pasillo yo en camilla y un montón de personas a mi alrededor, como si una procesión de tratara. En quirófano un montón de máquinas, algunas parecían sacadas de películas futuristas.  Y de repente todo el mundo empezó a hacer cosas y hablaban entre ellos. No era capaz de entender que decían y, por los nervios, me puse a llorar. Que sensación más mala, me sentí tan indefensa. Hasta que una enfermera me secó las lágrimas y me dijo que no me preocupara. Me empezó a explicar que me iban a dormir y que no me preocupara, que todos los cables que me ponían eran para controlarme. Así que me arranco la bata, me puso una manta por encima y en los pies un tubo de aire caliente. Me cogieron una vía, me administraron anestesia y lo último que recuerdo fue que aquella enfermera me preguntó que donde me gustaría irme; y yo le conteste “muy lejos de aquí con mi hija”. Y  me dormí.
Lo primero que me hicieron fue extraerme 5 ganglios linfáticos y analizarlos. Si alguno hubiera estado afectado por la enfermedad no me podrían haber operado. Por suerte, todos estaban bien.
Las horas me pasaron volando y no sé a qué hora desperté. Empecé a preguntar por mi hija hasta que me explicaron que estaba en el hospital. Y seguí durmiendo. Recuerdo que tenía frio y los labios secos. Un enfermero me ponía una gasa mojada en los labios, y aire caliente por los pies. No sé cuánto rato estuve ahí.

Cuando me subieron a mi habitación vi que en el pasillo estaba toda mi familia esperando. Se despidieron de mí y me dejaron descansar.
Pase unas 24 horas ingresada. He de decir que los dolores son horribles. Los primeros días lloraba al hacer de vientre o al reír. Apenas podía caminar y me tenían que pinchar en la pierna para la circulación de la sangre. Eso fue lo peor.

En unos 10 días empecé a hacer una vida más normal, aunque si me esforzaba mucho luego tenía unos grandes dolores.  

A los 20 días tenía la primera revisión y todo estaba cicatrizando a la normalidad. El Cirujano me comentó que tendría que hacer unas sesiones de radio y quimio. La radio ya sabía que era posible, pero pensaba que de la quimio me había librado. La verdad que fue un jarro de agua fría.

Pero bueno, ahora ya lo he acabado todo mi tratamiento. Y aunque tengo anemia y algunas limitaciones, llevo una vida bastante normal. Lo único que queda ahora son revisiones. Y rezar para pasar las ITVS bien, que eso dirá que acabe con mi cáncer.

viernes, 15 de julio de 2016

Carta a mi voz interior



"Querida amiga que no dejas de recordarme que no puedo ser madre, ¡basta ya! Te escribo para pedirte que te vayas, que me dejes en paz. No eres buena compañía y no quiero atormentarme más. No quiero seguir oyendo que no puedo ser madre, ¡ya lo sé! Lo sé, y  voy hacer todo lo posible para aceptarlo.  El cáncer se llevó mi fertilidad, si se la llevo, y se llevó mis posibilidades de volver a ser madre. EL cáncer, por un tiempo, fue el protagonista de mis días, preocupaciones y de mis lágrimas. Pero ya se acabó, ya acabó todo mi tratamiento. Y ahora que puedo volver a la normalidad, tú no me dejas en paz.

Pues te diré una cosa querida amiga toca cojones, a partir de ahora no te escucharé. Hare oídos sordos a tus palabras. Las cambiaré por otras más alegres. No puedo ser madre, lo sé y mi abdomen me lo recuerda cada día, pero también me recuerda que he tenido que luchar por vivir, y lo he conseguido. Que golpee al cáncer con todas mis fuerzas y acabe con él. La victoria fue mía y ahora sé que puedo con todas las pruebas que me ponga la vida.

Te llevaste mi plan de futuro y por un tiempo he estado perdida, no encontraba mi sitio. Y me  dado cuenta que si me queda algo después del cáncer. ¿Sabes que es?  ¡LA VIDA! Me queda vivir, y eso lo es todo. Así que cada vez que quieras joderme diciéndome que no puedo ser madre te gritaré que puedo bailar, puedo reír, puedo llorar, correr, saltar, ver crecer a mi hija, disfrutar de mi familia y amigos, puedo notar el viento en mi pelo… ¡puedo vivir! Y vivir es mucho mejor que poder ser madre. Y te lo gritaré hasta quedarme sin voz, te gritaré hasta que tu voz insignificante desaparezca, hasta que te hayas ido muy muy lejos y ya no te recuerde. Y si con mis gritos no basta, te aseguro que toda la gente que me quiere gritará junto a mí. Gritaremos hasta que mi sonrisa y mi risa no te dejen lugar, gritaré y gritaré todo lo que haga falta para alejarte de mí. Y sé que un día desaparecerás, que no volveré a oír como intentas hacerme sentir mal, y eso significará que lo habré aceptado. Eso significara que este capítulo de mi vida habrá acabado y estaré preparada para escribir uno nuevo.

Así que vocecilla de mi interior que no dejas de molestar vete ya. Esta será la última vez que te preste atención, a partir de hoy ya no tienes permiso para hablar. Esto es un hasta siempre, que ahora voy a vivir."

Y esta es la carta que le he escrito a mi voz interior que cuando menos lo espero aparece para recordarme mi perdida.  Escrita por petición de mi psicologa para que acabe de sacar todas mis emociones retenidas.
Y, aunque son unas palabras muy personales para mi, las comparteo con vosotros porque el tratamiento psicologico tambien es parte del cáncer y, seguramente, la parte que mas cueste superar.
 

domingo, 10 de julio de 2016

Braquiterapia

Hace mucho que no escribía, y no porque no quiera sino porque  cada vez me cuesta más. Hace más de un mes acabe todo mi tratamiento y ahora me estoy recuperando. Y ahora es cuando parece que me pase factura, las emociones de todos esos meses me invaden y aquí vuelvo a viajar yo en una montaña rusa. Que si contenta, que si triste, que si llorar... ya ni yo misma me aguanto. La enfermera me dijo que podría ser porque mis ovarios se quemaran con la radioterapia y tenga la menopausia, pero hasta que no me hagan una analítica para comprobarlo no lo sabré.

A principios de mayo acabe la quimio y la radio, que alivio. También pase por braquiterapia. Esto es como la radio, pero internamente. Iba con mucho miedo y nervios a este tratamiento, pero es totalmente indoloro. Este tratamiento fue en tres sesiones. La primera entre a quirófano, me sedaron un poco para que no sintiera nada y me hicieron una exploración completa y me introdujeron un cilindro. Si un cilindro, que es similar a un consolador. Y a través de ese cilindro me dieron la radio. Y las otras dos veces que tuve que ir pues solo me introdujeron el cilindro y el tratamiento y ya está.
Y ahí termino mi pesadilla, ahora solo quedan revisiones y controles. Y ahora estoy intentando a la normalidad, con algunos efectos aun. Como las diarreas o el estreñimiento, el cansancio (ya que ahora tengo un poco de anemia), la posible menopausia, bebo muchísima agua (la enfermera dice que es normal) y como consecuencia, meo muchísimo.

Como he dicho antes, hacía mucho que no escribía y venia dispuesta a hablaros sobre mi operación, pero me cuesta tocar este tema. Y al entrar al blog he visto un comentario de una chica que está pasando por algo similar a lo mío. Y me alegro de poder ayudarla con mi experiencia, por ello escribí este blog.

Bueno, ahora me voy a vivir la vida. Y no tardare en volver a contaros como voy.

miércoles, 11 de mayo de 2016

La ultima quimio!!

Pues si, hoy es mi última quimio! Y me emociono de pensarlo. Hace 6 semanas que hablaba de la primera sesión, y hoy ya puedo celebrar que es la última. Puede parecer que 6 semanas no son nada, y en la vida real no es nada; pero cuando tienes que venir todos los días al médico, estas agotada y te encuentras mal, 6 semanas son muuuuy largas.

La radioterapia la tendría que haber acabado el martes. Pero por desgracia, el lunes se estropeo la maquina. Así que todavía tengo 2 sesiones pendientes.  Con las ganas que tengo de dejar de venir al hospital, y ahora se me alarga unos días. En fin, solo puedo tener paciencia.

Estas 6 semanas han sido duras. Me  he planteado dejar el tratamiento y lo estuve hablando con la enfermera oncologa que me hace el seguimiento. Y el motivo de seguir ha sido mi familia. Además no querer a arriesgarme de tener mas posibilidad de que este bicho vuelva.
Durante estos días las náuseas y las diarreas han sido mi fiel compañía. No ha habido dia que no me hicieran correr al baño. Pero una se acostumbra, y el dia que vuelva a la normalidad seré tan feliz.
El cansancio también deja huella. Al principio hablaba de que el lunes y el martes eran mis días buenos. Pero ahora, voy totalmente agotada. Dormir no es malo, o eso me dice la enfermera que me hace el seguimiento, lo malo es quedarse en casa sin salir. Aunque lo que te apetece realmente, al menos en mi caso, es estar en el sofa todo el día.


martes, 19 de abril de 2016

Mañana es mi tercera quimio, ya llevo la mitad de mi ciclo, y la radio número 11. Aunque aún me queda parte de camino por recorrer, los días malos ya me pesan. Estos tratamientos son muy duros, parece que para curarte, te llevan a los limites de la muerte. Y yo aún debo dar las gracias de que mi quimio es floja, no quiero imaginar como sería una tratamiento normal.

Os quiero explicar un poco como funciona mi quimioterapia. Yo voy todos los miércoles al hospital de día. Allí me esperan todo el equipo médico, muy atento y amable siempre. La enfernera me pone una via en la mano y lo primero en ponerne es suero durante una hora. Después me ponen medicamentos para evitar náuseas, y si he meado 300ml me ponen la quimio (cisplatino). Esta dura un hora. Y después vuelta a poner suero y otras cosas. Y para casa.
Cuando llevo un rato con la quimio empiezo a ponerme pálida y a estar cansada. Ya no puedo leer porque me mareo un poquito.
Los 3 días siguientes son los peores. El cansancio puede conmigo, duermo mucho y muchas veces al día. Tengo náuseas, pocas ganas de comer y muchas cosas me dan asco.
La primera semana fue la peor, no pude comer nada y no dejaba de vomitar. La segunda semana fue mucho mejor. Al menos, no me encontré tan mal.

En cambio la radio es totalmente indolora. Aun no tengo efectos físicos, aunque se que la piel se acaba quemando y poniéndose oscura. Lo único que me produce la radio es estreñimiento durante unos días, y después diarrea. Estos efectos no deben ser iguales para todos, la enfermera me dijo que era normal en mi caso por la zona que me radian.

La verdad es que ya estoy muy cansada de ir a médicos y de encontrarme mal. De no ser yo y no llevar mi vida normal. De sentirme hinchada y todas las demas cosas. Tan cansada que me planteado dejar el tratamiento. Pero esta claro, que los que me quieren no contemplan esta opción. Así que me toca armarme de paciencia, pedir hora con mi psicóloga y esperar que estos días pasen rápido.
Y si alguno de vosotros/as empieza una lucha contra el cáncer que no dude en buscar ayuda psicológica. En la Aecc te la ofrecen gratuitamente, y son grandes profesionales.

Y ahora a descansar que mañana me espera un duro día. Y si, aún tengo pendiente hablaros de mi operación.

 

miércoles, 6 de abril de 2016

Primera sesión de radio y quimio

Se que primero os debería contar como fue mi operación y mi post operatorio. Pero hoy he hecho mi primera sesión de radio y ahora estoy con la quimio.

Hoy he sido muy valiente y he venido sola. Error de novata, la quimio es muy larga, unas 5 horas. La próxima vez (dentro de una semana)   ya no me pasara. También se que debo traer agua, algo para comer a media mañana, unas zapatillas y ropa comoda.

La radioterapia es una de esas pruebas médicas que no me gusta. En las que estas tu y la maquina en una sala fría (fría de verdad, con aire acondicionado), sin contacto humano. Es una prueba indolora (para que os hagáis una idea es como una radiografía), debo estar tumbada y con los brazos arriba de la cabeza mientras una máquina da vueltas a mi alrededor. Lo único que he notado es calor en la zona donde me radian. Y cuándo llegue a casa he de ponerme mucha crema hidratante.

Y la quimio, la temible quimioterapia. Como asusta la ignorancia.
Venia al hospital de día con la idea de ver enfermos, sin pelo y medio zombis andantes. Pero para nada a dido asi. Gente sin pelo he visto muy poca, la mayoria son personas con apariencia normal. Vienen, hacen su tratamiento y se van. Creo que las películas hacen que tengamos una idea errónea de como funciona la quimio, y de como es el cáncer.
Mi tratamiento dura unas 5 horas. Las 2 primeras horas me ponen suero y medicación para evitar vómitos. Y tengo que hacer pis y guardarlo en un bote. Y hasta que no llene lo suficiente no ponen la quimio. Esta dura 1 hora, y luego 2 horas mas de suero.

Y aquí estoy tumbada en una cama, con mi tratamiento en vena ya y con muchas horas por delante. Aprovechare para dormir que hoy he madrugado mucho.